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| Georges Church |
EL NEANDERTALITO
(8 de febrero de 2013)
La gente no
está buena de la cabeza. Ni de la cabeza ni de otras cosas; pero de estas otras
se habla abiertamente: del colesterol, de la tensión, de los juanetes, de los
sabañones –bueno, creo que de esto ya no; con el Estado del bienestar ya no nos salen o salen poco-, de prótesis, de
recortes de panículos y vísceras -de
otros recortes, también, pero de esos, en otro contexto-…
Retomo. Yo
creía que la jaula de dinosaurios que salió de la mosca atrapada en la resina
fosilizada era una broma que paraba en “Parque Jurásico”. Pues no. Véase: Georges
Church, un sujeto que tiene el aspecto entre leñador de Montana y Pastor de la
Cienciología pero que, en realidad, es genetista de la universidad de Harvard,
USA –tradicionalmente, las cosas fantásticas suceden en un reino muy lejano-, dice que, a partir de restos fósiles
de neandertal, extrae su ADN, lo trocea en 10.000 fragmentos, no sé qué más y
repite la operación muchas veces hasta llenar una nave industrial de palés de
fragmentos. Cuando ya se salen los palés por la puerta de los trailers, ahí se
para y, entonces, dice que “ensambla todos los fragmentos en una célula madre”…
Lo siguiente es un fundido en negro en mi cabeza. Intento arreglarme el
cableado neuronal y la imagen más nítida que consigo es una ristra de pimientos
morrones al sol…
Total, que, al
final de este meccano genético, dice
el hombre que tenemos un embrión humano de futuro neandertalito y que lo único
que falta es una jai con caderas de tinaja de Alcora para implantárselo, porque
el bebé va a ser muy hermoso cuando llegue al final de su gestación. Yo estoy
segura de que esto no va a ser un escollo insalvable en su empresa; tal como
está el barrio y con la de platós que le chorrearían, mamá intrépida encuentra.
Así que, si el asteroide 2012 DA14 no lo impide, porque por la
vía de la cordura no parece que haya nadie dispuesto a hacerlo, esto va.
Y aquí es donde
a mí se me bloquea la sinapsis y empiezo a reinar de madrugada.
A ver, que la
madre expulse al neandertalito por el túnel de Guadarrama que se le demanda o
que la abran en canal para sacárselo, a mí me da igual. Yo me pregunto otras
cosas.
Por ejemplo:
¿Cómo se va a llamar? Yo, del santoral paleolítico, ni idea, pero creo que deben
ponerle algo sencillo, como Paco, Pepe… La cosa es aliviarle a la criatura la
integración social, que ya le va a costar… A favor de la elección de nombre
está que la abuela paterna no va a meter morro en la cuestión…
Otra cosa: ¿Lo
pesarán en la báscula del paritorio o tendrán que llevar una romana...? ¿Han
previsto qué dodoti que le van a poner...? Porque barrunto que por lo menos
tendrá que ser talla mediana de uso geriátrico…
¿Se comprará
cuna en Ikea o pasará directamente a la cadete de 90? Esto no es irrelevante.
Si al futuro líder –porque el leñador-pastor ha vaticinado que, cuando el
neandertalito sea un hombre hecho y derecho, nos va a cambiar el pensamiento a
los sapiens- se le pone cuna, podría disfrutar de un juguete móvil musical que reforzaría
su integración social, además de quedar muy tendry.
¡Qué diferencia con la cueva Feldhofer!
Ahora bien, hay
cuestiones que me desasosiegan un poco. El Maxi-Cosi. Si para meter a un bebé
sapiens hay que practicar la papiroflexia y dejarlo como una pajarita, ¿cómo se
encajaría al neandertalito en un Maxi-Cosi? Imposible. A lo más que se podría
aspirar es a ponérselo de casco en el cabezón. Una opción sería llevarlo en un
sidecar blindado. No sé. Habría que consultar con la DGT…
Otra cosa: con
ese tamaño, ¿iría a la guardería o pasaría directamente a la ESO? Yo creo que
esto sería viable: puesto que va a ser cabezón, será más listo y no se notará
la diferencia. Además, cuanto antes termine los estudios, mejor. Ya ha avanzado
el leñador-pastor que puede crear una nueva cultura neandertal y convertirse en
una fuerza política. Igual es lo que nos hace falta: un neandertal que nos
arregle el panorama político. ¡Total, en lo que todos estamos de acuerdo es en
que no sabemos qué vamos a votar la próxima vez..! ¡Pues si viene este a
gobernar, no creo que veamos cosas más raras que ahora!
En fin, lo que
decía al principio: la gente no está buena de la cabeza. Pero de esto no
hablamos abiertamente. Muy al contrario, tocamos las palmas; no en vano, con la
ciencia hemos topado. Parafraseando a Sheldon Cooper, estamos unidos a otro
objeto –aquí se llama Georges Church-
por un plano inclinado que gira de forma helicoidal alrededor de un eje.
Es decir, estamos fastidiados. El potencial neandertalito, desde luego que sí;
más que ninguno.
¡Y yo que creía
que las palabras que Mary Shelley pone en boca del monstruo cuando se encara
con su creador, el doctor Frankenstein, eran algo más que un texto literario! ¡Pero
no..!

